Proyecto de investigación I+D+I

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA Y DISCRIMINACIÓN POR RAZÓN DE RELIGIÓN:

Recientemente se han incrementado en Europa las expresiones ofensivas hacia la religión, en ocasiones con una intención provocadora, cuyo mensaje es: “se puede decir todo, no hay nada sagrado”.

En otros supuestos se trata no sólo de mensajes provocadores, sino que manifiestan odio o desprecio hacia quienes profesan determinadas creencias; mensajes directamente islamófobos, cristianófobos o antisemitas.

El llamado “discurso del odio” suscita especial preocupación cuando proviene de plataformas políticamente legitimadas. Una de las notas más destacadas de las últimas elecciones europeas fue el ascenso de los partidos de corte xenófobo.

No cabe duda de que estos supuestos de ofensa, desprecio u odio no ayudan a proteger los derechos y libertades, sino que avivan las divisiones y el conflicto. Ahora bien, la pregunta que subyace y de la que se ocupa este proyecto es:

¿cuál ha de ser la actitud del ordenamiento jurídico? Es decir, ¿es misión del Derecho limitar las expresiones que hieren sentimientos religiosos o que incitan al odio? En caso afirmativo, ¿en qué medida? La respuesta no es baladí.

Ciertamente, la libertad de expresión es un pilar fundamental del ordenamiento democrático, pero, como señalan los textos internacionales, su ejercicio conlleva responsabilidades especiales.

Para ser conscientes del daño que la agitación xenófoba y de odio religioso puede generar basta una mirada a la historia y a la actualidad. A la vez, es preciso considerar que las libertades están ligadas entre sí de modo que,

si restrinjo la libertad de expresión más allá de lo estrictamente necesario, pongo en peligro, no sólo la libertad de expresión sino el conjunto de libertades y el propio sistema democrático.

Para el estudio ponderado de esta situación, el Laboratorio ha promovido este proyecto respaldado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.